Dicen que la tercera es la vencida, pero mientras Yahleel Abdala vuelve a intentarlo, Imelda Sanmiguel aparece como la carta de verdadera sangre azul del PAN en Nuevo Laredo
Después de competir por la Presidencia Municipal en 2021 y volver a intentarlo en 2024, el nombre de Yahleel comenzaba nuevamente a aparecer entre los perfiles panistas rumbo a la elección de 2027. Dos derrotas consecutivas podían tener solución sencilla: intentarlo una vez más.
La trilogía prácticamente se escribía sola.
Pero entonces apareció Imelda Sanmiguel.
Y, peor todavía para quienes ya daban por hecho una tercer contienda con Yahleel a la cabeza, porque la senadora últimamente parece bastante interesada en recordar que también es de Nuevo Laredo.
Durante las últimas semanas Imelda Sanmiguel ha incrementado su presencia en actividades relacionadas con la ciudad. El 13 de septiembre trascendió un encuentro con el nuevo cónsul de Estados Unidos en Nuevo Laredo; días después fue reportada visitando la colonia Blanca Navidad, donde sostuvo conversaciones con vecinos, atendió peticiones y difundió su trabajo legislativo. Previamente también había acudido a la colonia Francisco Villa para entregar útiles escolares.
Nada de eso significa, por supuesto, que esté haciendo campaña.
Qué mal pensados.
Una senadora perfectamente puede comenzar a multiplicar su presencia local, aparecer con vecinos, repartir apoyos, hablar de los problemas de su ciudad y alimentar sus redes sociales con contenido de Nuevo Laredo sin necesariamente aspirar a algo para el próximo proceso electoral.
Pero resulta que justo cuando Imelda comenzó a hacerse más visible, su nombre también empezó a circular públicamente como una de las opciones del PAN para disputar la alcaldía en 2027.
El 20 de septiembre, durante los festejos por el 87 aniversario de Acción Nacional en Tamaulipas, apareció junto con otros personajes del panismo neolaredense y distintos medios comenzaron a colocarla entre los perfiles que podrían entrar en la competencia interna.
Ahí estaba también Yahleel.
Porque esta historia todavía puede ponerse mejor.
Yahleel ya conoce el camino… y también el resultado
Abdala ya conoce bastante bien eso de contender por la Presidencia Municipal. En 2021 quedó detrás de Carmen Lilia Canturosas y tres años después regresó por la revancha. El resultado volvió a ser el mismo.
Dos elecciones. Dos intentos. Dos derrotas.
Estadísticamente, lo siguiente era evidente: había que volver a intentarlo.
Y durante meses esa posibilidad no parecía descabellada. Yahleel ha continuado participando en actividades del PAN y permanece dentro de los perfiles políticos del partido en Nuevo Laredo.
El problema es que ahora hay otra silla ocupada en la sala de espera.
El panismo quiere a una de los suyos: Imelda Sanmiguel
Sanmiguel tampoco llega precisamente de la nada. Es actualmente senadora por Tamaulipas y anteriormente fue diputada local por el distrito con cabecera en Nuevo Laredo, además de haber ocupado cargos municipales. Su trayectoria dentro del PAN supera las dos décadas.
Y recientemente comenzó también a dejar abierta una puerta que anteriormente parecía cerrada.
Durante el aniversario estatal del PAN, Sanmiguel afirmó que permanecerá donde el partido requiera su participación y manifestó disposición para asumir las tareas que Acción Nacional le encomiende. La declaración no constituye un destape para Nuevo Laredo, pero tampoco ayuda demasiado a quienes quisieran sacarla de la conversación.
Porque unos meses atrás la propia legisladora había declarado que pretendía terminar su periodo en el Senado y que no contemplaba buscar otro cargo en 2027.
Ahora la frase es un poquito diferente.
Y en política, cuando alguien pasa de “no voy” a “donde el partido me necesite”, normalmente conviene empezar a guardar capturas de pantalla.
Todavía falta bastante para que Acción Nacional defina candidaturas y ninguna de las dos tiene asegurado un lugar en la boleta. Tampoco existe, hasta ahora, una definición pública del PAN que establezca que la candidatura de Nuevo Laredo se resolverá entre Yahleel Abdala e Imelda Sanmiguel.
Pero las señales están ahí.
Por un lado está Yahleel, con dos elecciones municipales a cuestas y la posibilidad de buscar una tercera oportunidad.
Por el otro, una senadora panista de cepa que, de repente, aparece con mayor frecuencia en Nuevo Laredo: recorre colonias, se reúne con actores locales, aumenta su presencia pública y, casualmente, comienza a sonar entre las opciones del PAN para 2027.
Seguramente todo es coincidencia.
Lo verdaderamente cruel sería que, después de cinco años preparándose para demostrar que la tercera es la vencida, Yahleel descubra que el PAN sí pensaba comprobar el refrán…nomás que con Imelda Sanmiguel.






